En el principio... fue la línea de comandos

Ensayo escrito por Neal Stephenson en 1999 habla de como han evolucionado los sistemas operativos de como BeOS (que en paz descanse) se perfilaba como uno de los mejores sistemas operativos, de como Apple y Microsoft han monopolizado y disneyficado la industria, tambíén habla de como nuestro pingüino preferido se ha mantenido como el sistema operativo libre, hace mucha alución a la invención de la interfaz gráfica y como esta ha alejado al usuario del pc haciendolo depender de terceros. Ahí les dejo dos citas del primer capítulo y el link del libro en español

HACKER CON MEGÁFONO: ¡Ahorra dinero! ¡Acepta uno de
nuestros tanques gratis! ¡Es invulnerable, y puede atrave-
sar roquedalesy ciénagas a ciento cincuenta kilómetros por
hora consumiendo dos litros a los cien!
FUTURO COMPRADOR DE MONOVOLUMEN: Ya sé que lo
que dices es cierto... pero... eh... ¡yo no sé mantener un
tanque!
MEGÁFONO: ¡Tampoco sabes mantener un monovolumen!
COMPRADOR: Pero esta tienda tiene mecánicos contrata-
dos. Si le pasa algo a mi monovolumen, puedo tomarme un
día libre de trabajo, traerlo aquí y pagarles para que traba-
jen en él mientras yo me siento en la sala de espera durante
horas, escuchando música de ascensor.
MEGÁFONO: ¡Pero si aceptas uno de nuestros tanques gra-
tuitos te mandaremos voluntarios a tu casa para que lo
arreglen gratis mientras duermes!
COMPRADOR: ¡Manténte alejado de mi casa, bicho raro!
MEGÁFONO: Pero...
COMPRADOR: ¿Pero es que no ves que todo el mundo está.
comprando monovolúmenes? 

La compañía Microsoft empezó vendiendo bicicletas motorizadas (MS-DOS), luego pasó a
producir una actualización (el Windows original) que permitía a la bicicleta ir más rápido. Y finalmente, produce un coche, no demasiado bonito, que pierde mucho aceite pero que la gente compra mucho. La otra compañía, Apple, vende unos coches muy cómodos, fáciles de usar, pero que vienen herméticamente cerrados de forma que es imposible saber qué hay en su interior. BeOS vende coches de alta tecnologías, hermosos, con gran estilo y capaces de volar, ir por el agua o hacer lo que uno quiera, y más baratos que la competencia. Y por último tenemos algo que no es ni siquiera una compañía, sino más bien un campamento de refugiados, lleno de voluntarios de gran talento, que produce tanques. Sí, tanques. Tan buenos, que nunca se rompen, fáciles de maniobrar, que consumen el mismo combustible que un coche, están fabricados con la última tecnología y, lo mejor de todo, son gratuitos. A medida que uno de esos tanques Linux, ¿no lo habían adivinado?, se termina, se deja en la calle y cualquiera puede llevárselo.